Ahora que todos los días son iguales y ya no ansío la llegada del viernes, he descubierto la increíble bendición de hacer lo que me de la gana. Con tanto tiempo para pensar y disfrutar se asoman muchas veces los recuerdos, algunos sonoros, otros visuales, otros con aromas.
Los árboles de flores amarillas de un boulevard, la lluvia cayendo suave y persistente, los viajes en taxi un poco más allá, el humo de las chimeneas en otro país, las montañas, los lagos, las frutas tropicales, el amor esquivo, siempre. La resistencia, los libros, el cine, la música, los amigos, los sueños y el esfuerzo por ser fiel a mi misma. Los años de madre, de esposa, de trabajadora, de militante. Cuidar a otros y descuidarme, cansada y con sueño darse el tiempo para escribir, para conectar con uno, con el mundo.
Y los años pasan y no se sienten, o si, en los kilos y en los huesos y en las muertes. Todo es una banda de moebius, sabemos tan poco.
Si me ofrecieran volver a vivir una etapa de la vida de una forma diferente no sabría cual elegir. Aún las más terribles, las más oscuras me han dejado luz.
No sería yo si no hubiese vivido esas cosas dolorosas que me impidieron disfrutar la vida de otra manera, sin tanto dramatismo, sin tanta tristeza. La lluvia y sus desastres,el fuego y sus desastres, la sequía y sus desastres , el viento y sus desastres y todo viceversa.
El grito desgarrado y la canción, el baile y el entierro, la soledad y la jauría. Bosquejos desgarrados, nostalgias de lo que no sucedió, rutas que se bifurcan, balances quizás.
mlb
Los árboles de flores amarillas de un boulevard, la lluvia cayendo suave y persistente, los viajes en taxi un poco más allá, el humo de las chimeneas en otro país, las montañas, los lagos, las frutas tropicales, el amor esquivo, siempre. La resistencia, los libros, el cine, la música, los amigos, los sueños y el esfuerzo por ser fiel a mi misma. Los años de madre, de esposa, de trabajadora, de militante. Cuidar a otros y descuidarme, cansada y con sueño darse el tiempo para escribir, para conectar con uno, con el mundo.
Y los años pasan y no se sienten, o si, en los kilos y en los huesos y en las muertes. Todo es una banda de moebius, sabemos tan poco.
Si me ofrecieran volver a vivir una etapa de la vida de una forma diferente no sabría cual elegir. Aún las más terribles, las más oscuras me han dejado luz.
No sería yo si no hubiese vivido esas cosas dolorosas que me impidieron disfrutar la vida de otra manera, sin tanto dramatismo, sin tanta tristeza. La lluvia y sus desastres,el fuego y sus desastres, la sequía y sus desastres , el viento y sus desastres y todo viceversa.
El grito desgarrado y la canción, el baile y el entierro, la soledad y la jauría. Bosquejos desgarrados, nostalgias de lo que no sucedió, rutas que se bifurcan, balances quizás.
mlb

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