martes, 17 de julio de 2018

Alejandro Michelena

ELEGÍA DE LA PLAZA INDEPENDENCIA
Es la plaza de siempre
a través de los cambios y tres siglos.
Y sin embargo
la galería de Zucchi
-la popular pasiva-
pertenece a la historia
y apenas se recuerda
en pocas fotos sepia.
Ya no están las cantinas
de potentes pucheros
y de vinos guerreros,
para enfrentar al viento
-omnipresente-
que sube desde el río.
Y tampoco el Tupí, viejo reducto
de toreros, poetas y tangueros,
y de actores, artistas, pensadores,
de bohemios a secas y políticos.
De tardes de coloquio
de peñas y de encuentros.
Y se extrañan también:
El Armonía
Cuando se oía en las tardes
De mesa en mesa
La cadencia del yidish y los dados.
Y el Palace y sus tardes
sus tertulias serenas y tempranas
de conocedores y bibliófilos,
de historiadores
y eruditos.
Y en sus noches vibrantes y diversas
con teatreros y gente de la noche,
con las chicas alegres
y gays que se atrevían
a abandonar el closet
a pesar de las razzias y el estigma.
Nada de lo evocado permanece.
una extraña pirámide de mármol
oscuro y torvo
torna más irreal al ya imposible
Artigas de Zanelli
con su aire condottiero
(idea militar y espesa
del tiempo del desprecio).
Plaza que condenaron
a ser por muchos años
un “no lugar”
inhóspito y de paso.
Plaza que sin embargo, en el presente
Renace, se levanta
De la mano del Salvo
-coloso renovado este milenio-.
Y hasta se da el milagro
que en una rinconada
aparece un café
convocando a las nuevas
tertulias de este tiempo,
a pesar de Internet y de las redes.
Alejandro Michelena
Imagen: El Café Palace, en la rinconada de la plaza Independencia.

Alejandro Michelena

ELEGÍA DE LA PLAZA INDEPENDENCIA
Es la plaza de siempre
a través de los cambios y tres siglos.
Y sin embargo
la galería de Zucchi
-la popular pasiva-
pertenece a la historia
y apenas se recuerda
en pocas fotos sepia.
Ya no están las cantinas
de potentes pucheros
y de vinos guerreros,
para enfrentar al viento
-omnipresente-
que sube desde el río.
Y tampoco el Tupí, viejo reducto
de toreros, poetas y tangueros,
y de actores, artistas, pensadores,
de bohemios a secas y políticos.
De tardes de coloquio
de peñas y de encuentros.
Y se extrañan también:
El Armonía
Cuando se oía en las tardes
De mesa en mesa
La cadencia del yidish y los dados.
Y el Palace y sus tardes
sus tertulias serenas y tempranas
de conocedores y bibliófilos,
de historiadores
y eruditos.
Y en sus noches vibrantes y diversas
con teatreros y gente de la noche,
con las chicas alegres
y gays que se atrevían
a abandonar el closet
a pesar de las razzias y el estigma.
Nada de lo evocado permanece.
una extraña pirámide de mármol
oscuro y torvo
torna más irreal al ya imposible
Artigas de Zanelli
con su aire condottiero
(idea militar y espesa
del tiempo del desprecio).
Plaza que condenaron
a ser por muchos años
un “no lugar”
inhóspito y de paso.
Plaza que sin embargo, en el presente
Renace, se levanta
De la mano del Salvo
-coloso renovado este milenio-.
Y hasta se da el milagro
que en una rinconada
aparece un café
convocando a las nuevas
tertulias de este tiempo,
a pesar de Internet y de las redes.
Alejandro Michelena
Imagen: El Café Palace, en la rinconada de la plaza Independencia.

domingo, 15 de julio de 2018

Gigante el GM Andrés Rodríguez

Gigante el GM Andrés Rodríguez, dominando el circuito del fin del mundo.
¡Felicitaciones, maestro!
AJEDREZLAPROA.BLOGSPOT.COM
Pero ¿cómo es posible? Sí, dos veces campeón del fin del mundo. El Gran Maestro uruguayo Andrés Rodríguez se fue hasta lo más recóndito del...

MAEVE LOPEZ

OTRA POETA CASI DESCONOCIDA DE LOS AÑOS 70
Maeve López fue todo un personaje en el Pocitos de comienzos de los años setenta, cuando Bellas Artes era un centro revulsivo en materia estética, y cuando no se habían apagado todavía –entre vasos de vino guerrero y empanadas– las "luces de bohemia" en el viejo Chamadoira de Martí y Benito Blanco. En aquel Pocitos de entonces, que aun albergaba muchachas con misterio y con ángel, Maeve, con sus grandes ponchos y su corte de pelo a lo pillete, su intensa mirada y su pequeña estatura, su caminar rápido y sus libros, irradiaba magnetismo a manos llenas y hería corazones sin saberlo.
Maeve nació en Montevideo, en 1946. Sus poemas aparecieron en diversas revistas literarias, como El Pez Digital Nº 1 (mayo de 1971), Nexo Nº 1 (marzo de 1975), y Destabanda Nº 2 (agosto de 1979). Textos suyos fueron seleccionados por Laura Oreggioni y Jorge Arbeleche para integrar la antología titulada Los más jóvenes poetas (Ed. Arca, Montevideo, 1977).
Reside fuera del país desde mitad del primer lustro de la década de los 70. Luego de las publicaciones mencionadas –salvo la primera, todas se debieron a la iniciativa de alguno de sus amigos, que consideró que valía la pena la difusión de su obra– un silencio de más de treinta años abre un enorme interrogante sobre su posible evolución literaria.
A.M.
I
El viejo se compró una escarapela
(tenía miedo de morir desdibujado).
Los viejos necesitan inscribirse
casarse
tener hijos
estar enamorados
atarse alguna cosa al cuello
meterse en las libretas
en los cuadros las horas
y los años.
Todos los días y mejor por la tarde
le sacan punta al corazón
a veces roban una flor
le sacan punta.
II
La noche ha terminado
tú me dices buendía
entra el sol orillando la columna
vertebral de mi miedo
tú me ves y te veo
pero
yo tengo los ojos metidos en
el sueño
en el círculo mágico
este sol no me importa
ni este día
yo me morí de noche entre tus brazos.
III
Tu boca
-por cien palomas las comisuras levantadas–
tu boca una paloma
tu boca que casi me sonríe desde lejos.
MAEVE LOPEZ
Imagen: Mujer tomando café, cuadro de Edward Hopper.

José Enrique Camilo Rodó Piñeyro

Carlos Roxlo
Hoy 15 de julio nacía:
José Enrique Camilo Rodó Piñeyro
(Montevideo, Uruguay, 15 de julio de 1871 - Palermo, Italia, 1 de mayo de 1917) fue un escritor y político uruguayo. Sus obras señalaron el malestar finisecular hispanoamericano con un estilo refinado y poético, típico del modernismo. Fue el creador del arielismo, corriente ideológica basada en un aprecio de la tradición greco-latina. Ingresa a la vida política activa como miembro del Partido Colorado de José Batlle y Ordóñez y desde 1902 se desempeña como diputado por Montevideo, por tres períodos. Luego de escribir “Liberalismo y Jacobinismo” y como consecuencia de diversos antagonismos se distanció de Batlle. Sus ensayos, signados por la defensa del americanismo y la crítica a la cultura norteamericana, tuvieron extraordinaria difusión: Ariel (1900), Motivos de Proteo, El mirador de Próspero. Murió abandonado en un hotel de Palermo, Sicilia, cuando se desempeñaba como corresponsal de la revista argentina Caras y Caretas. Sus restos fueron trasladados a Montevideo en 1920. Su cadáver fue velado en la explanada
Su cadáver fue velado en la explanada de Universidad, entre antorchas y cánticos funerarios. Se suspendieron las actividades normales de la ciudad, el ejército rindió máximos honores, la multitud rodeó respetuosa el catafalco; y en discursos y editoriales de la prensa, el autor de "Ariel" fue proclamado el más alto valor intellectual del continente, otorgándosele, por antonomasia, el título de maestro de la juventud de América.Obras: La Vida Nueva: “El que vendrá” (1896-97), “La novela nueva” (1897), “Rubén Darío” (1899); Ariel (1900); Liberalismo y jacobinismo (1906); Motivos de Proteo (1909); El mirador de Próspero (1913); El camino de Paros (Barcelona, 1918); Epistolario (París, 1921); Hombres de América (Barcelona, 1920); Nuevos Motivos de Proteo (Barcelona, 1927); Últimos Motivos de Proteo (Montevideo, 1932).

sábado, 14 de julio de 2018

4° Magistral 51° Aniversario Villa Tehuelches 2018 🇨🇱️

Delma Perdomo

Tabaco
Sahumerio de la noche
exhala el aire trémulo
inquieta filigrana
danza lento sin prisa
su rojo se reaviva
arde en la oscuridad
se deprime de a poco
el último tabaco
va augurando el ocaso
de la noche y el vaso
va a cerrarse en el mustio
resplandor vertical
alguien cruza al acaso
la vereda desierta
divisa en la tiniebla
el destello fugaz
el hombre del cigarro
sueña la oscuridad
la esquina se adormece
tras opaco ladrido
la espalda de mezclilla
se pierde entre la niebla
en pos del caserío
labra un manto la noche
en el hollo del cielo
dormitan los cometas
la muda vastedad
lame su huella.
D.P

viernes, 13 de julio de 2018

La “recorrida de febrero” XOSE DE ENRIQUEZ

La “recorrida de febrero”
XOSE DE ENRIQUEZ
Era cuando llevábamos dos galletitas dulces envueltas en papel de estraza para el recreo de la escuela, la tapita de azúcar quemado siempre se pegaba al envoltorio; cuando ya nos daba vergüenza salir con los pantalones cortos hasta la puerta de casa. Cuando la barra de la esquina aguardaba ansiosa la llegada de febrero para cumplir con el ritual de la recorrida por los tablados del barrio… lo del barrio era una manera de decir, porque en verdad cruzábamos las “fronteras” de por lo menos tres barriadas.
“Ustedes son como el Vasco Etchebarne, se anotan en todas las vueltas…”, decía el viejo don Roberto y tenía razón. Durante la santa semana criolla de turismo estábamos pendientes de la tradicional Vuelta Ciclista del Uruguay; cuando comenzaba el campeonato de la “B”, íbamos todos los sábados a una cancha distinta. En los meses de verano, éramos habitúes de la playa. Si ocurría algo grande en las cercanías del barrio, por ejemplo un incendio, para ser algo dramáticos, como el del entonces cine Victoria, en la antigua Sierra y 9 de Abril, ahí estábamos, de los primeros en llegar.
Pero confieso que nada era tan disfrutable como las noches de carnaval. Aquellas recorridas por los tablados, que ahora –a los que quedan– es común llamarlos escenarios, tenían ese encanto que únicamente puede conocer y entender quien lo haya vivido.
De tablado en tablado
Nunca se sabía dónde iba a comenzar la “tournée”, pero la verdad es que con la barra de la calle Magallanes nos trillábamos desde la Aguada a La Comercial, pasando por el Cordón, a veces disparando para Goes, otras hacia la Estación Central, y en ocasiones llegando hasta la Figurita, siempre a “patacón”. Nadie podía adivinar dónde estaría el plato fuerte. El tablado de Piedra Alta invariablemente nos sorprendía con aquella enjundiosa escenografía que parecía echarse calle abajo, el hormigueo constante de la gente tanto adentro como afuera, y el bullicio en la esquina de la calle Cerro Largo, donde estaba el viejo boliche de don Pellicer, último refugio de la bohemia romántica del Fino Carvalho.
Allí nomás, casi a la vuelta, por Galicia, teníamos el tablado del Olimpic Belgrano, un aguerrido y simpático cuadro de basquetbol que protagonizaba encarnizados pleitos de vecinos con el cercano Cordón, que lógicamente también hacía tablado, próxima escala de nuestra recorrida. No recuerdo bien porqué, pero la programación del Olimpic rara vez nos resultaba lo suficientemente atractiva; en el contiguo Cordón, en cambio, la cosa muchas veces pintaba para quedarse.
Una noche en el tablado del Club Cordón se desmayó en escena un componente del conjunto de humoristas Jardineros de Harlem y alguien del grupo se acercó al micrófono y preguntó si había un médico en el público; nosotros pensamos que se trataba de una broma o que era parte del espectáculo y comenzamos a chiflar y a gritar: “¡Tapálo con diarios…!” Nos querían matar.
Del Cordón arrancábamos en dirección al tablado Payaso, vía Galicia, por debajo de los puentes, esquivando montones de basura acumulada, viejos pederastas y gurises pendencieros de los conventillos de Sierra. El Payaso era un tablado a la antigua, muy pintoresco, de escenario de tablones sobre tanques, platea sostenida en casilleros de chopito, rodeado de arpillera para dificultar la visual de los garroneros, lleno de chiquilinas y con una programación buenísima, que se levantaba en la placita de La Paz y Justicia. Todavía me parece estar viendo al animador, aquél narigón de lentes gruesos, cuando anunciaba con cara y voz de circunstancia, “mañana espectacular contrapunto entre La Soberana y los Patos Cabreros”. Entonces sabíamos que al otro día la cosa se iba a picar en el Payaso…

Los febreros interminables
A partir de allí venía el tirón más largo. Si era para el lado de la bahía, llegábamos al Jardín de la Mutual, ubicado casi frente a la Estación de AFE.
Si tomábamos la ruta opuesta, nos íbamos hacia el tablado de Coquimbo, hasta la cancha de Goes o al tablado de Hocquart y “una de esas de ahí arriba”, como decía un amigo de la barra; ésa de ahí arriba era Juan Paullier y el tablado era de los que competían “mano a mano” con el de Piedra Alta.
¡Qué carnavales! ¿No? La noche se hacía interminable y febrero parecía que no acababa nunca. Nuestra amistad tampoco, como si la barra de la esquina hubiese sacado patente perpetua. La vida no la tomábamos como un desafío… ¿La televisión? ¡Ah! ¡Bien, gracias! Lassie, El Llanero Solitario, Tatín o Pilán, el Capitán Cañones, tenían su tiempo, pero la tele no ocupaba nuestro centro de atención. Nuestra “realidad virtual” era vivir, vivir “a cara de perro”, y el genuino ritual de la recorrida de febrero, por ejemplo, no había invento que lo suplantara.
Pienso en los botijas de hoy, los que ahora llaman “chicos”, que ni siquiera tienen la posibilidad de ir a un tablado en su propio barrio; claro, tal vez la barra de la esquina ya fue o está en otra… ”es lo que hay valor”, e irremediablemente me encuentro en Magallanes y Asunción con el Negro Miguel, Juan Carlos, los dos Mario, Richard, “los gordos”, el panadero, mi hermano Vitin y tantos otros que se esconden en la bruma del recuerdo.
Entonces no quiero pensar que “carnavales eran los de antes”, digo que tristeza es la de ahora… y que tenemos que volver a vivir, que existe mucho de nuestra identidad para recuperar, y como escribió hace medio siglo el entrañable Pintín Castellanos, “Momo es siempre el mismo… otros son los que cambian”. *

Martha Martínez


Alejandro Daniel Michelena
UNA POETA DESCONOCIDA: MARTHA MARTINEZ.

La recordamos como un ser silencioso y luminoso, que de vez en cuando aparecía por el Sorocabana, destacándose su bello rostro, su rubia melena, y su figura frágil rodeada de un halo misterioso. Se acercaba a nuestra mesa a mostrarnos su poesía y pedirnos opinión... a nosotros, entonces jóvenes aspirantes a poetas, "infelices e indocumentados" (parafraseando al gran Gabo). Llegamos a frecuentar su lugar en el mundo: la buhardilla del barrio Reus al Norte que compartía con su pareja, maestra igual que ella; un ámbito mágico donde alguna vez supimos disfrutar del lento caer de la tarde otoñal hablando de literatura, filosofía, sicoanálisis, religión y de la vida y adyacencias.
Si bien Martha llegó a publicar en revistas juveniles de fines de los sesenta y comienzos de los setenta, como La Brida y Son, se la puede considerar inédita. Nacida en 1945, por su militancia y compromiso en aquellos tiempos difíciles, emprendió como tantos el camino del exilio. Y no supimos nunca más de ella, como si se hubiera perdido en la bruma de sus propios versos...
Es poco lo que atesoramos de su obra, pero por sólo un pequeño puñado de esos poemas –a veces fulgurantes, otras plenos de honduras, casi siempre perfectos en su genuina sencillez–, Martha Martínez tiene ya un lugar destacado en la poesía de aquella contradictoria y desgarrada década de los setenta.
Alejandro Michelena
I
cerrar una puerta
descender un gastado escalón
y perderse en la lluvia
llevando en un viejo zapato
el color de los días
llegar al camino
con la vida guardada en un saco
estirar un minuto tras otro
en la nuca de alguien
habitarse en silencio
entre cuatro paredes del mundo.
II
es posible
saber hacia dónde
-si golpeas con furia el silencio-
va esa búsqueda lenta del hombre
condenado a su dura tajada de pan
donde empieza la vida de uno
la vida de todos
donde llega
la distancia de dios a la tierra.
III
y estarnos
con esta vida nuestra para siempre
llevando en los ojos cierto sueño
sobre un atardecer salido de la lluvia
y estarnos
perdidos en la calle
tan sola de caminos
buscando esa presencia
y estarnos
con una mano ciega
de llantos y señales
entre los dedos grises
de este cielo.
Martha Martínez
Imagen: En esta buhardilla del Barrio Reus al norte habitó por varios años Martha Martínez....La recordamos como un ser silencioso y luminoso, que de vez en cuando aparecía por el Sorocabana, destacándose su bello 

María Sánchez

liar manera de difundir la literatura -en especial la poesía- entre sus alumnos. De su amor incondicional por la poesía
De su incansable estar en todos lados, oir, compartir, nutrirse para crecer. De su impresionante energía para encarar la vida diaria, en una bicicleta plegable.
Todo lo cual pinta un excelente futuro para su emprendimiento.
En el encuentro de anoche, observé esa fuerza imparable que garantiza un enorme porcentaje del éxito. Y además su postura de vida abierta y de búsqueda genuina mas allá de cualquier pose testimonia una manera de encarnar el cambio cultural y social, la fibra que garantiza el aporte genuino, eso que en los hechos es lo que realmente va transformando el mundo.
Este primer libro que lanza la Editorial es una antología de poetas uruguayas contemporáneas. Justamente es tambien un encuentro. Una reunión de diferentes voces de la poesía femenina.
Felicitaciones a todas las escritoras que integran este su primer libro. Personalmente creo que faltaron voces -es imposible contemplar todo en una antología. Pero el producto es un libro de excelente calidad que se lee con mucho placer y es, más que nada, el debut, por todo lo alto, de un proyecto que pisa la plaza con fuerza e inmensa perspectiva.
Larga vida a "Encuentros" y felicitaciones a la editora y a la fotógrafa Mariella Blanco que la acompaña con un nivel más que interesante en este emprendimiento.
(la editora cuenta con un sistema de difusión y entrega que la pinta a ella y a su manera de encarar este proyecto, de pies a cabeza: monta en su bici y les lleva el libro generando un encuentro real en una época en que bien hace falta retornar al arte del encuentro real.)
*por compras escribir a editorialencuentros@gmail.com
o mandar mensaje privado a la cuenta de facebook de María Sanchez.

Pablo Neruda

Marcelo Rubèns Balboa
Un día como hoy nacía Pablo Neruda, seudónimo de Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto (Parral,Región del Maule; 12 de julio de 1904-Santiago,Región Metropolitana de Santiago.
🔹Poeta chileno,premio Nobel de Literatura en 1971 y una de las máximas figuras de la lírica hispanoamericana del siglo XX. A la juventud de Pablo Neruda pertenece el que es acaso el libro más leído de la historia de la poesía: de Veinte poemas de amor y una canción desesperada (1924),escrito a los veinte años,se habían editado dos millones de ejemplares a la muerte de su autor.
🔹Del amor apasionado y cálidamente humano de los Veinte poemas,con resabios modernistas pero plenamente original en sus brillantes imágenes, pasaría Neruda a expresar con la fuerza de un surrealismo personal el sinsentido del hombre y del cosmos en Residencia en la tierra (1933-1935),para construir una nueva fe desde el compromiso político en la épica del Canto general (1950) e inclinarse finalmente por la sencillez temática y expresiva de las Odas elementales (1954-1957).
Siempre receptivo a las innovaciones estéticas,su copiosísima producción,que incluye multitud de libros además de los citados,reflejó las sucesivas tendencias en el devenir de la lírica en lengua española y ejerció una fuerte influencia en poetas de todo signo.
Resumen biográfico
🔹Nacido el 12 de julio de 1904 en Parral,en la región chilena de Maule,la madre del poeta murió sólo un mes más tarde de que naciera él,momento en que su padre,un empleado ferroviario,se instaló en Temuco,donde el joven Pablo Neruda cursó sus primeros estudios y conoció a Gabriela Mistral. Comenzó muy pronto a escribir poesía,y en 1921 publicó La canción de la fiesta,su primer poema, con el seudónimo de Pablo Neruda (en homenaje al poeta checo Jan Neruda),nombre que mantuvo a partir de entonces y que legalizaría en 1946.
🔹También en Temuco comenzó a trabajar en un periódico,hasta que a los dieciséis años se trasladó a Santiago para cursar estudios de profesor de francés. Allí se incorporó como redactor a la revista Claridad,en la que aparecieron poemas suyos. Tras publicar algunos libros de poesía,en 1924 alcanzó fama internacional con Veinte poemas de amor y una canción desesperada,obra que,junto con Tentativa del hombre infinito,distingue la primera etapa de su producción poética, señalada por la transición del modernismo a formas vanguardistas influidas por el creacionismo de Vicente Huidobro.
🔹Los problemas económicos indujeron a Pablo Neruda a emprender,en 1926,la carrera consular que lo llevó a residir en Birmania,Ceilán,Java,Singapur y,entre 1934 y 1938,en España,donde se relacionó con Federico García Lorca, Vicente Aleixandre,Gerardo Diego y otros componentes de la llamada Generación del 27,y fundó la revista Caballo Verde para la Poesía. Desde su primer manifiesto tomó partido por una «poesía sin pureza» y próxima a la realidad inmediata,en consonancia con su toma de conciencia social. En tal sentido, Neruda apoyó a los republicanos al estallar la guerra civil y escribió España en el corazón (1937).
🔹Previamente,sin embargo,sus poemas habían experimentado una transición hacia formas herméticas y hacia un tono más sombrío al reflejar el paso del tiempo,el caos y la muerte en la realidad cotidiana,temas dominantes en otro de sus libros imprescindibles,Residencia en la tierra,publicado en dos partes en 1933 y 1935 y que constituye el eje de su segunda etapa. Imágenes originalísimas y audaces de raigambre surrealista expresan en esta obra una visión profundamente desolada del ser humano,extraviado en un mundo caótico e incomprensible.
🔹De regreso en Chile,en 1939 Neruda ingresó en el Partido Comunista y su obra experimentó un giro hacia la militancia política. Esta tercera etapa, que tuvo su preludio en España en el corazón (1937),culminaría con su Canto general (1950). En 1945 fue el primer poeta en ser galardonado con el Premio Nacional de Literatura de Chile.
Al mismo tiempo,desde su escaño de senador utilizó su oratoria para denunciar los abusos y las desigualdades del sistema.
Tal actitud provocó la persecución gubernamental y su posterior exilio en Argentina.
🔹De allí pasó a México,y más tarde viajó por la URSS,China y los países de la Europa del Este. Tras este viaje,durante el cual Neruda escribió poemas laudatorios recibió el Premio Lenin de la Paz,volvió a Chile. A partir de entonces,la poesía de Pablo Neruda inició una nueva etapa en la que la simplicidad formal se correspondió con una gran intensidad lírica y un tono general de serenidad; el mismo título de una obra central de este periodo,Odas elementales (1954-1957),caracteriza los versos de aquellos años. En 1956 se separó de su segunda esposa,Delia del Carril,para unirse a Matilde Urrutia,que acompañaría al poeta hasta el final de sus días.
🔹Su prestigio internacional fue reconocido en 1971,año en que se le concedió el premio Nobel de Literatura. El año anterior Pablo Neruda había renunciado a la candidatura presidencial en favor de Salvador Allende,quien lo nombró poco después embajador en París. Dos años más tarde,ya gravemente enfermo,regresó a Chile. Falleció en Santiago el 23 de septiembre de 1973,profundamente afectado por el golpe de estado qué,doce días antes,había derrocado a Salvador Allende perpetrado por el fascista de Augusto Pinochet .
🔹De publicación póstuma es la autobiografía Confieso que he vivido.
"...Yo quiero vivir en un mundo sin excomulgados. En un mundo en que los seres sean solamente humanos.
Quiero que la gran mayoría,la única mayoría -todos- puedan hablar,leer, escuchar,florecer.
No entendí nunca la lucha,sino para que esta termine. No entendí nunca el rigor, sino para que el rigor no exista.
Lucho por esa bondad ubicua,extensa, inexaustible.
De todo lo vivido,me queda una fe absoluta en el destino humano.
Una convicción cada vez más consciente de que nos acercamos a una gran ternura.
Sé que existe el peligro de la catástrofe nuclear.
Pero esto no altera mi esperanza.
Sé que un día entrará la luz definitiva. Que un día nos entenderemos todos.
Que progresaremos juntos.
Y esta esperanza,es irrevocable..."
Pablo Neruda